miércoles, 8 de febrero de 2012

Soledad



Siendo de noche 

el tiempo aqueja cansancio,

oscurece sus sentidos.

La soledad,

alegre y descontenta,

empieza su desfile,

ingresa en nuestra casa

por el ojo de la cerradura.

Aprovecha las distracciones 

y nos gobierna.

Cuando la descubrimos,

ya es tarde,

ocupará su lugar, en silencio,

con la displicente insolencia

de los no-invitados.

Medrará a nuestro coste,

acusará guerras civiles,

muchos serán los días

-o las noches-

en los cuales su obstinación

resulte intolerable.

No conviene impacientarse con ella,

dulce y sin contemplaciones

aún puede clavarnos más hondo

los dientes de su presencia.

Sin embargo, apenas advierta

una grieta de alegría

en el muro de nuestra tristeza ,

partirá de inmediato,

muy segura de sí misma y libre de rencores;

es una buena perdedora.

De todos modos sabe

que, en cualquier momento,

volverá para quedarse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...